Mujer transgénero se convirtió en la primera en recibir un implante de vagina hecho con piel de pescado

Usaron piel de un pez para construir la vagina a una mujer transexual en Brasil.

Maju dejó de tener sexo desde hace 10 años porque la operación de reasignación de sexo a la que se sometió falló, pero ahora se ha convertido en la primera persona transgénero del mundo en tener una vagina hecha con la piel de pescado tilapia. Esta nueva técnica desarrollada en Brasil le devolvió las esperanzas y la hizo sentirse como una «mujer real».
En 1999 la mujer transgénero fue operada para reasignar su género, pero el intento fracasó y logró que genitales se estrecharan y «colapsaran», por lo que tuvo que confinarse al celibato.
Pero hace unos meses escuchó de una nueva técnica desarrollada en la Universidad Federal de Ceará (UFC), en Brasil, donde cirujanos supervisados por el profesor Leonardo Bezerra, realizan una neovaginoplastia en la que hacen una incisión donde debería estar la vagina para poder insertar un molde con forma genital recubierto con piel de tilapia.
Según informa el medio The Sun, Maju se cambió de sexo hace 20 años, pero en el año 2009 su conducto vaginal comenzó a colapsar. Es por ello por lo que ha vuelto a pasar por el quirófano. Para la complicada intervención de tres horas -llamada neovaginoplastia-, el equipo médico utilizó un dispositivo tubular hecho con silicona y recubierto con la piel de una tilapia -pez de agua dulce- que había sido previamente esterilizada y liberada de olor.
Esta piel se ha utilizado para que entre en contacto con las paredes vaginales y estimular así el crecimiento celular. Y es que la tilapia es rica en colágeno del tipo uno, sustancia que ayuda a la cicatrización y elasticidad de la dermis. Además de en este caso, la piel de este animal también ha sido empleada para tratar quemaduras graves.

Este tejido también debe pasar por un proceso de radioterapia para matar cualquier virus persistente. Esta piel puede almacenarse hasta por dos años si está refrigerada.
En el caso de Maju, los médicos tomaron un un molde tubular envuelto con la piel del pez para después insertarlo en la cavidad, donde permaneció por seis días, tiempo en el que fue absorbida por el cuerpo. Después de este proceso, introdujeron un tampón de silicona que deberá permanecer en este sitio por seis meses para evitar que la pared vaginal se cierre.

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