#ATENCIÓN Las redes sociales y sus retos mortales entre los niños que tienen encendidas las alarmas en los colegios

Centenares de jóvenes en Colombia están expuestos a una serie de supuestos desafíos que son virales en redes sociales que aparentemente son inofensivos, pero en el fondo tienen una gran carga de maldad y violencia. Los colegios son los escenarios para este tipo de prácticas.

Lo sucedido esta semana en varios centros educativos de Colombia significa una alarma grande para los planteles educativos. Varios jóvenes entre 13 y 14 años fueron protagonistas de hechos violentos, que se camuflan en la nueva tendencia de retos expuestos en redes sociales. Básicamente, alguien en cualquier rincón del mundo inventa una práctica violenta y esta, a su vez, es replicada por miles de adolescentes para ganar seguidores y encajar en un escenario virtual que brinda la posibilidad de un estatus de popularidad.

Estas dichas prácticas han ocasionado en Colombia sucesos fatales, tales como el caso en el Colegio Granadino, uno de los más prestigiosos de Manizales, es solo la punta del iceberg de las muchas prácticas sociales que vienen desarrollando los jóvenes. El reto –o la broma– en este caso era recrear un juego en el que se debe lanzar un balón al aire y tomarlo de nuevo en cuclillas. Hasta ahí todo bien; sin embargo, el aparente inofensivo juego tenía una segunda parte macabra.

La mayoría de participantes la conocían, pero la minoría no. En uno de los turnos de lanzamiento del balón, un menor de 13 años realizó el procedimiento como mandaba la norma del juego, sin embargo, cuando descendió, ya uno de sus compañeros había instalado un palo sobre el césped, de modo que pudiera enterrarse en sus partes íntimas. Y así fue: uno de los testículos del menor resultó seriamente afectado. Todo estaba planeado.

La anterior hipótesis la confirmaron los otros adolescentes implicados, los que debían tener su celular encendido para grabar y, posteriormente, subirlo a redes sociales. Pero la situación se salió de control, el joven afectado debió ser trasladado a un centro asistencial por la gravedad de la herida. Uno de los culpables fue separado de la institución y ya se inició un proceso disciplinario en su contra. El colegio, en un tímido comunicado, explicó: “Es importante aclarar que estamos actuando de manera diligente, prudente y objetiva, como lo exigen este tipo de casos. Hemos atendido y trabajado con las entidades competentes en las instancias correspondientes con total transparencia y diligencia, entregando todos los documentos que nos han requerido”.

El menor herido ya fue dado de alta. Tendrá ocho días de incapacidad. Con relación a este caso en particular, la ministra de Educación, María Victoria Angulo, dio fe de que las autoridades han obrado correctamente en la implementación del protocolo. “El secretario de Educación de Caldas, con el ICBF, la Fiscalía y la Policía de Infancia y Adolescencia, abordaron desde el lunes el debido protocolo. Esto no quiere decir que cada caso no tenga la misma importancia y, por eso, el accionar tiene que ser rápido”, afirmó la ministra.

El segundo caso alarmante también ocurrió la semana pasada en Envigado, Antioquia. El desafío, en un aula de clases, era rociar un líquido inflamable sobre el cabello de algún compañero y luego prender fuego. El hecho ocurrió en el Colegio La Salle. Uno de los menores afectados sufrió quemaduras en el cuero cabelludo, mientras que sus compañeros se carcajeaban al verlo arder en llamas. Al igual que en Manizales, todo fue premeditado, pues la mayoría de alumnos estaban listos para grabar el momento, captar el sufrimiento de la víctima para luego exponerla en redes sociales, donde, seguramente, obtendrían un gran número de vistas a sus perfiles en sus plataformas digitales de “entretenimiento” y, por ende, más seguidores.

Sobre este caso, se pronunciaron las autoridades como el secretario de Educación de Envigado, Juan Gabriel Vélez y la policía de infancia y adolescencia.

Pero los retos virales no paran ahí. Recientemente, se conoció que en un colegio de Buga, Valle, decenas de jóvenes fueron reportados como desaparecidos por sus familiares. Y a pesar de la preocupación inicial, posteriormente se comprobó que también era un supuesto juego sacado de un perfil de TikTok. El desafío es llamado 48 hours challenge, reta a los menores a desaparecer durante dos días sin avisar ni mantener ningún tipo de contacto con adultos durante ese periodo.

Estos retos incluyen varias cosas para analizar: necesidad de figuración, bullying, desprecio por el otro y una falta de empatía ante el sufrimiento de un tercero. Las preguntas están sobre la mesa y es difícil encontrar una fórmula mágica para impedirlo. La dictadura de las redes sociales no solo es de opinión, sino de estatus y, al parecer, muchos están dispuestos a hacer lo que sea para lograrlo.

Estos casos y otros “juegos” y retos virales tienen en alerta máxima a las instituciones educativas del país.

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